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María
Eulalia Coello,
(Quito, 1956) estudió en la Facultad de Artes de la
Universidad Central del Ecuador, especializándose en
escultura. Su constante experimentación con materiales
le ha llevado a trabajar en cerámica, yeso, bronce,
acrílico y fibra de vidrio. Sus obras se encuentran
en colecciones privadas en el Ecuador, Estados Unidos,
Suiza y Austria.
Muy
niña, María Eulalia Coello, tenía
un sueño recurrente: los monumentos. ¿De
dónde
emergieron, cómo llegaron hasta allí, quién
los dotó de ese vitalismo que los posibilita desafiar,
indemnes, el paso del tiempo...? Con su familia había
visitado los monumentos de la ciudad, pero entre ellos,
era la cabeza de nuestro Juan Montalvo la que más
la obsesionaba. Airosa, soberbia, noble, magnífica, ¿cómo
estaba en ese exacto lugar, qué energía la
sustentaba y la mantenía intacta siempre...?
De
a poco, María Eulalia descubrió las virtudes
del arte escultórico que obran el milagro en que
ella tanto soñó: fuerza y vacío, vigor
y ligereza, solidez y movimiento perpetuo, signos que más
tarde identificarían su propio trabajo. Apenas pudo
ingresó a la Facultad de Artes, y sin titubeos,
se especializó en escultura. Empezó entonces
a trabajar sin descanso, rastreando en los meandros más
ocultos de este arte.
María
Eulalia está dotada
de un talento lúcido
y creador y una extrema sensibilidad. Su arte es preeminentemente
figurativo. Sus imágenes son sensuales y libres
(sin sensualidad no hay arte visual de buena ley), de líneas
sutiles, morosas, sabias. Cada pieza que ella esculpe (hombres
o mujeres solitarios, parejas o grupos), destacan desde
su matriz con denuedo y contundencia, testimoniando su
genuidad. Luz y sombra son sometidos a su arbitrio por
esta artista, constituyéndose en recursos espléndidos
para que el espectador devele el equilibrio de todas y
cada una de las partes que integran sus obras.
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Encuentro
Bronce
68 x 58 x 32 cm. |
Pareja
Bronce
53 x 43 x 24 cm. |
Memoria
y nostalgia. Sangre regocijada. Manos delicadas que se
deslizan por el deletreo de ese hermoso, único
e interminable libro que es el cuerpo humano. Arte sin
pretensiones, porque solo es suyo e intransferible, porque
María Eulalia -como todo creador que se precie de
tal- sabe que en arte solo existe el comienzo.
MARCO
ANTONIO RODRÍGUEZ
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Danzante
Acrílico policromado y oro
40 x 26 x 12 cm. |
Novios
Acrílico
37 x 16 x 8 cm. |
Madre
Acrílico con pan de oro
49,5 x 14 x 7cm. |
Exposiciones
1980.
Colegio de Arquitectos, Exposición Anual de la
Facultad de Artes Plásticas de
la Universidad Central, Quito, Ecuador
1981.
Casa de la Cultura Ecuatoriana, Exposición
Anual de la Facultad de Artes Plásticas de la
Universidad Central, Quito
1984.
Artes Galerie, Merlischachen, Suiza
1985.
Salón
Nacional Mariano Aguilera, Quito
1985.
Casa de la Mujer. Exposición
de Pintura, Escultura y grabado, Quito – Ecuador
1986.
Casa de la mujer. Exposición
La Mujer en el Arte, Quito
1990.
Artes Galerie, Merlischachen
1991.
Residencia del Dr. Vicente Rojas, Secretario de la Misión
Diplomática del Perú en
el Ecuador
1993.
Galería
Sketch, Salón del Desnudo, Quito
1993.
Casa de la Cultura Ecuatoriana. Exposición la
Cultura por la Cultura, Subasta de Obras de Arte, Quito
1994.
Museo Jacinto Jijón y Caamaño, Nuestras
Raíces
en el Arte (Organizado por AIESEC, Pontificia
Universidad Católica
del Ecuador)
1995.
Artes Galerie, Merlischachen
2002.
Encuentros, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito
2005.
Artes Galerie, Merlischachen
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Bailarina
Yeso policromado
145 x 42 x 50 cm. |
Email:
mareuee@spegelglas.com
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